Disponemos desde hace más de 30 años de estudios orientados a señalar la presencia, en la obra de Marx, de ideas que se pueden calificar como ecologistas o protoecologistas. Manuel Sacristán, buen conocedor de su obra, publicaba en 1984 en la revista «Mientras Tanto» un trabajo titulado “Algunos atisbos político-ecológicos de Marx” (recogido en «Pacifismo, ecología y política alternativa» Ed. Icaria, 1987).
En este trabajo, Sacristán explica cómo Marx denuncia la degradación, en el sistema capitalista, tanto de la integridad y la salud de los trabajadores como de la fertilidad de la tierra, dos realidades naturales –el trabajo humano y la tierra– que son, dice Marx, “las dos fuentes de las cuales mana toda la riqueza”. Marx y Engels fueron conscientes de un problema que preocupó a muchos científicos y estadistas del siglo XIX: la pérdida de nutrientes de las tierras agrícolas en un momento de crecimiento demográfico, y de la irracionalidad metabólica que suponía la existencia de grandes ciudades que importaban de los campos muchos alimentos pero no retornaban los nutrientes a la tierra, sino que los evacuaban hacia los ríos, contaminándolos, y derrochando un recurso de gran valor. La ruptura de la circularidad de los nutrientes ponía en cuestión tanto la viabilidad económica a largo plazo de la agricultura capitalista como la viabilidad ecológica de las grandes ciudades, hasta el punto de que, en el «Anti-Dühring», Engels afirma: “La civilización nos ha dejado con las grandes ciudades una herencia que costará mucho tiempo y trabajo eliminar; pero las grandes ciudades deben ser eliminadas, y lo serán, aunque a través de un proceso lento”. Marx, según Sacristán, creía que “en el momento de construir una sociedad socialista el capitalismo habrá destruido completamente la relación correcta de la especie humana con el resto de la naturaleza (…) Y entonces asigna a la nueva sociedad una tarea –dice literalmente– de «producir sistemáticamente» este intercambio entre la especie humana y el resto de la naturaleza. (…) La sociedad socialista queda así caracterizada como aquella que establece la viabilidad ecológica de la especie”. Sacristán pone de manifiesto en los textos de Marx y Engels puntos de vista inequívocamente “ecologistas” y una percepción muy acertada de un rasgo esencial del capitalismo: la ruptura de la circularidad de los intercambios entre humanos y medio natural que son la condición básica de la continuidad de la vida humana sobre la tierra. Marx utilizó profusamente el término “metabolismo” –en alemán Stoffwechsel, es decir, intercambio de materiales, que no es nada más que la definición de “metabolismo”–, un término típicamente ecológico, y eso dice mucho de la consciencia de Marx sobre la cuestión. La observación de Marx según la cual el socialismo estaba destinado a establecer “la viabilidad ecológica de la especie [humana]” se hace explícita en el libro III de «El capital», donde se caracteriza la sociedad sin clases, el comunismo, que supuestamente ha de suceder al capitalismo, no solo como una sociedad libre de explotación y de inseguridad, sino también como una sociedad en la que “los seres humanos regularán conscientemente su metabolismo con la naturaleza”. Esta frase, que ha sido en general poco comentada por intérpretes de «El Capital» subraya hasta qué punto Marx fue consciente de la dimensión ecológica de la vida humana, del papel destructivo del capitalismo respecto a esta dimensión e incluso de la misión regenerativa que correspondería al socialismo en el futuro.
La crisis sanitaria mundial provocada por el coronavirus ocurre, para Cuba, en un contexto de recrudecimiento del bloqueo económico, comercial y financiero con el que el imperialismo estadounidense pretende castigar a Cuba (1), acompañado de un mayor hostigamiento a la isla. Los ya habituales altísimos precios, prohibiciones, restricciones y condiciones de pago con las que se trata a Cuba en los mercados internacionales desde hace 60 años que se estableció este criminal bloqueo, se ven agravados en los últimos meses con mayores dificultades para acceder al petróleo de Venezuela (que influyen negativamente en la producción de energía y en los transportes), restricciones en los servicios de comunicaciones (bloqueo de webs de comercio electrónico, corte de las redes de acceso a Internet, imposibilidad de uso de métodos de pago electrónico), restricciones bancarias para pagos y cobros internacionales y envío de divisas, de ingreso de turistas, supresión de vuelos comerciales, de intercambio de estudiantes, de exportación / importación de productos…
Los dos grandes socios comerciales de Cuba son Venezuela y China, que también están siendo atacados y denostados (aunque de distinta forma cada uno) por el actual gobierno de Donald Trump. El bloqueo al que también se somete a Venezuela afecta mucho a Cuba.
Una de las mayores bazas con que cuenta Cuba para combatir esta pandemia es, sin lugar a dudas, su sistema de salud, unido a la alta organización, concienciación y participación de su sociedad.
El sistema de ‘Defensa Civil’ actúa de forma coordinada, involucrando a toda la población, que está siempre formada y preparada para actuar ante cualquier peligro o catástrofe y que tiene a su disposición todos los recursos del Estado y ya tiene demostrados casos de éxito, por ejemplo, en su actuación en el paso habitual de los ciclones por la isla caribeña.
El ‘Sistema Nacional de Salud cubano’, de cobertura universal y gratuita, concede mucha importancia a la atención primaria y a la prevención y cuenta con recursos materiales y humanos altamente capacitados en todos sus niveles. No existe núcleo de población, por pequeño que sea o remoto que esté, que no tenga acceso a servicios de salud. Este sistema es mundialmente reconocido y es uno de los orgullos de la Revolución. Cuba es un país que destina el 27,5% de su presupuesto nacional a la salud y que diseña y produce el 80% de los medicamentos que consume. Cada año, Cuba gradúa a unos 15.000 profesionales de la salud. Actualmente hay más de 100.000 médicos en activo en la isla, lo que da una cifra de 9 médicos por cada 1.000 habitantes (España, por ejemplo, no llega a 4). Desde el triunfo de la Revolución, en 1959, se han formado en Cuba 171.000 médicos nacionales y 35.000 médicos extranjeros procedentes de 129 países. Casi 30.000 de ellos se formaron en la Escuela Latinoamericana de Medicina (ELAM), en la que estudian becados muchos hijos de campesinos y obreros de toda Latinoamérica, África y Estados Unidos y en la que están representadas 104 comunidades originarias de América Latina que, después de un periodo de formación de 6 años, vuelvan a trabajar a sus lugares de origen. Si se suman todos los profesionales de la salud, la revolución ha formado a 377.000 trabajadores y trabajadoras.
No sólo son grandes cifras, es también una medicina de calidad y excelencia. Aparte de ser reconocida por numerosos organismos internacionales (ONU, OMS, UNICEF,…), presenta unos índices generales casi impensables en muchos países con mayores recursos económicos: La esperanza de vida, la mortalidad infantil y materna, el número de enfermedades totalmente erradicadas, número de médicos o de consultas médicas por habitante, etc.. No hay indicador en el que Cuba no destaque a nivel internacional. Cuba fue el primer país en erradicar la transmisión del VIH de madre a hijo, desarrolló una vacuna para prevenir el cáncer de pulmón, ofrece un novedoso y eficaz tratamiento para úlceras diabéticas que evitan muchas amputaciones…
Actualmente hay más de 30.000 profesionales de la salud cubanos en distintas ‘Brigadas médicas’ por todo el mundo, 1.200 de los cuáles están en misiones específicas para tratar la COVID-19. Aunque pueden atender cualquier rama de la medicina, están especialmente preparados y capacitados para tratar grandes epidemias y catástrofes.
La exportación de productos diseñados y elaborados por la industria biotecnológica y farmacéutica cubana, sumados a algunos de los servicios médicos prestados por estos profesionales en múltiples países, suponen la mayor fuente de entrada de divisas al país.
El hecho de que Cuba ofrezca y exporte conocimiento, tecnología y servicios médicos a todo el mundo es ya en sí mismo un acto político que debemos entender y poner en valor. Incluso dirigentes políticos de algunos de los países en los que trabajan estos profesionales cubanos pretenden, al menos públicamente, restarle valor político y explicarlo como simple colaboración u obtención de servicios. No, el hecho de que un pequeño país con pocos recursos económicos y con un constante e inhumano bloqueo desde hace 60 años, decida involucrarse y hacer de los cuidados y de la salud su seña de identidad, tiene un valor político incalculable. El Hospital Pediátrico de Tarará (2), La ‘Operación Milagro’ (3), Los casos de la crisis del Ébola en África en 2014 o de la crisis sanitaria en Haití en 2008, son sólo algunos ejemplos de una política internacional basada en el respeto mutuo, la solidaridad y el internacionalismo. Estas campañas de salud, en bastantes ocasiones gratuitas para el país que las recibe, son el pilar de la política exterior cubana.
Las excelentes relaciones comerciales, políticas y diplomáticas entre Cuba y China han permitido una comunicación y colaboración esenciales para atajar los efectos de esta epidemia (que derivó ya a pandemia). Cuba destacó en China a profesionales de la salud e investigadores y llevó el medicamento IFNrec para tratar a pacientes infectados.
En este contexto, también cabe destacar que el turismo, que es una gran fuente de entrada de divisas al país, se ha visto evidentemente afectado por la situación de cuarentena y confinamiento a nivel global.
Primeros planes de actuación.
En el consejo de ministros celebrado el 27 de enero de 2020, cuando estaban registrados en torno a 2.000 casos de personas contagiadas por el coronavirus a nivel mundial (el 98% de ellas en China) y 81 fallecidos, las autoridades cubanas presentaron un plan de actuación ante el nuevo virus.
Antes de que se detectara ningún caso de contagio en el país, y con el propósito de que no entrase el virus a la isla, éste plan incluía un refuerzo de los controles sanitarios en los pasos fronterizos de puertos y aeropuertos, campañas de información a la población y la creación de un grupo de trabajo intersectorial, encabezado por el Ministerio de Salud Pública (MINSAP) con el acompañamiento de la ‘Defensa Civil’, que agrupara a representantes de todos los organismos del estado, se encargara de centralizar y canalizar la información existente a nivel mundial y confeccionara un plan global de actuación, aprovechando la experiencia previa en casos como el Zika, el Ébola o el Chikungunya. En estos primeros momentos se trataba de ser capaces de reconocer y aislar los posibles casos de infectados que apareciesen. Ya desde un primer momento, Cuba se mostraba interesada en poder obtener los reactivos que le permitiesen comenzar a investigar y desarrollar una vacuna contra el coronavirus.
El 25 de enero había empezado la fabricación en la planta chino-cubana ChangHeber, en Changchun (provincia de Jilin, en China), del Interferón Alfa 2B recombinante (IFNrec), un medicamento antiviral cubano que ya había demostrado hasta entonces la recuperación de 500 pacientes afectados por el coronavirus y que llegó a China gracias a la colaboración con Cuba.
Para el 26 de febrero Cuba publica su propia app gratuita para teléfonos celulares que centraliza toda la información disponible sobre la enfermedad COVID-19: documentación, evolución a nivel mundial, consejos de prevención, información y recomendaciones médicas, teléfonos de contacto…
El 28 de febrero trasciende el contenido de una conversación telefónica entre el presidente de la República de Cuba, Miguel Díaz-Canel, y Xi Jinping, presidente de la República Popular de China, en la que ambos dirigentes se muestran interesados y comprometidos en seguir cooperando en el ámbito de la salud, la investigación y el control de epidemias.
Unos días después, el 30 de enero, la epidemia de COVID-19 fue declarada por la OMS una emergencia de salud pública de preocupación internacional.
Aún cuando en la isla no había aparecido ningún caso, el 5 de marzo el Consejo de Ministros presenta una ampliación del primer plan para tener un efecto mayor en la prevención y control del coronavirus. Este plan, además de un refuerzo en los controles fronterizos (toma de temperatura, aislamiento…), incluye reuniones territoriales en el occidente, centro y oriente del país, chequeos diarios desde el Gobierno, mesas redondas, videoconferencias con los gobernadores y audiencias públicas en comunidades y centros de trabajos, difusión de toda la información disponible, campañas de comunicación… Se aumenta la colaboración entre los ministerios de Salud, Transporte y Turismo y se determinan cuáles serán los centros de aislamiento, llegado el caso.
Los médicos y personal de enfermería de familia buscan y analizan posibles problemas respiratorios entre la población, teniendo especial interés en pacientes de hogares de ancianos, maternidades y otros grupos de riesgo. Se pone a disposición de la comunidad científica toda la información y recursos disponibles para que puedan realizar aportes.
Para estas fechas ya se han preparado los hospitales y se ha formado a un importante número de personal sanitario para esta nueva enfermedad. Se decreta el uso de los hospitales militares si fuese necesario. Se incrementan las campañas de información para que la población sepa cómo protegerse, cuáles son los síntomas, dónde acudir, así como recomendaciones sanitarias y alimentarias.
El 11 de marzo la Organización Mundial de la Salud (OMS) caracteriza al coronavirus como pandemia, lo que significa que la epidemia se ha extendido por varios países y continentes y que afecta a un gran número de personas.
El mismo 11 de marzo se detectan los primeros casos de infectados en la isla, 3 turistas italianos que habían entrado dos días antes. Se les presta asistencia hospitalaria, se les aísla y se busca a las personas con las que hayan tenido contacto.
También este día 11 de marzo, los Comités de Defensa de la Revolución (CDR) y la Federación de Mujeres Cubanas (FMC), comienzan a desarrollar por todo el país audiencias sanitarias públicas para informar y preparar a la población sobre las medidas a adoptar en aras de la prevención y el control del coronavirus.
El 14 de marzo aparece el primer caso de ciudadano cubano infectado por el coronavirus, que había entrado procedente de España el día 8.
El 16 de marzo, las autoridades cubanas autorizan al buque de cruceros ‘Braemar’ a entrar en Cuba y poder desembarcar al pasaje, entre los cuáles había 5 casos confirmados de COVID-19 (la enfermedad causada por el coronavirus) y otros 40 presentaban síntomas compatibles con esta enfermedad. Tras haber sido rechazado por varios países, finalmente la solidaridad y el internacionalismo cubanos permiten al buque atracar en el puerto de Mariel el día 18 de marzo y evacuar con seguridad y atención médica a todos los tripulantes.
En el marco de la amplia cooperación que tiene con Cuba, Nicaragua anuncia que está interesada en la fabricación del antiviral IFNrec y que trabaja intensamente con médicos, investigadores y especialistas cubanos. Unos días después Nicaragua recibe desde Cuba un envío de 8.000 dosis de este medicamento.
El 18 de marzo muere uno de los turistas italianos ingresados, de 61 años de edad, que no pudo superar las complicaciones de la enfermedad y que significa la primera muerte por COVID-19 en la isla.
Primer paquete de medidas
El 20 de marzo se anuncia una serie de medidas directas para atajar la expansión del virus y prevenir a la población. También se activan los Comités de Defensa Provinciales.
Estas medidas incluyen la suspensión de las clases, el cierre de las fronteras para los turistas, el aislamiento obligatorio durante 15 días en centros específicos para todos los que entren al país, el aislamiento en los hoteles para los turistas que queden, la suspensión de la mayoría de actividades de ocio, culturales y deportivas, la obligatoriedad de mantener la distancia de seguridad, la suspensión de los viajes entre provincias, la atención médica diferenciada y preferente para ancianos, limitaciones de aforo y actividad en bares y restaurantes, con prioridad para el servicio a domicilio, vigilancia médica a turistas y trabajadores de los hoteles, limitación de visitas a hospitales, aplazamiento de las obligaciones tributarias, reducciones de las cuotas tributarias y aplazamiento de pagos pendientes a los cuentapropistas o trabajadores privados cuya actividad se vea afectada,… (4)
No se decreta un confinamiento obligatorio, pero se pide a la población que sólo realice las salidas y actividades esenciales y se cumpla con un distanciamiento social que evite la propagación del virus. Se reparte entre la población, con la libreta de abastecimiento, cloro para ser usado como desinfectante.
Se coordina la salida de los 60.000 turistas que quedan en el país, a un ritmo de 13.000 diarios desde el 20 de marzo.
A nivel laboral, rigen plenamente las actuales leyes diseñadas para no dejar desprotegido a ningún trabajador. Principalmente, en este contexto de epidemia, aplican las siguientes leyes: (5)
– La Ley No. 105, ‘de Seguridad Social’, del 27 de diciembre de 2008, explica que procede el pago del subsidio cuando el trabajador presenta una enfermedad de origen común o profesional, o sufre un accidente común o de trabajo que lo incapacita temporalmente para laborar.
– La Ley No. 116, ‘Código de Trabajo’, del 20 de diciembre de 2013, en su Artículo 44 prevé la suspensión de la relación de trabajo, entre otras causas, cuando por disposición legal o fuerza mayor el trabajador no puede realizar el trabajo para el cual ha sido contratado.
– En el Decreto No. 326, que tipifica el ‘Reglamento del Código de Trabajo’, del 12 de junio de 2014, destaca el inciso a) del Artículo 34, que se procede a la suspensión de la relación de trabajo cuando median decisiones del Consejo de Defensa Nacional ante coyunturas puntuales de desastres de origen natural, tecnológico o sanitario.
Para apoyar las medidas de distanciamiento social, se trata de favorecer el ‘teletrabajo’ (realmente, es obligatorio si las circunstancias lo permiten), consiguiendo que a finales de marzo haya acogidos a esta modalidad unos 115.000 trabajadores. En estos casos, según establece la ley, el trabajador sigue cobrando el 100% de su salario.
Además del teletrabajo, se trata de propiciar también la movilidad laboral para que los trabajadores puedan realizar otras necesarias como la realización de pesquisas activas para localizar personas infectadas, realizar un censo y control de los contactos que han tenido los infectados, la fabricación o distribución de insumos médicos o alimentos…, sin perder nunca el puesto de trabajo original. En este caso, también se mantiene el 100% del salario. Si el trabajador no quisiera aceptar la reubicación, no pierde su relación laboral ni su contrato de trabajo, pero no recibirá salario.
Para los trabajadores que no puedan acudir a su lugar de trabajo y no puedan ser reubicados, se establece el 100% del salario para el primer mes y el 60% durante el periodo que dure el confinamiento. Esto también aplica para los trabajadores en grupos de riesgo que no deban acudir a su centro de trabajo por prescripción médica. En este contexto, se ha ampliado esta misma medida a las madres y padres al cuidado de hijos que estén en enseñanza primaria o especial.
A las personas se encuentren hospitalizadas, ya sea por contagio, por haber estado en contacto con casos confirmados, o por sospecha de infección respiratoria, se les remunera el 50% de su salario; en tanto, los que no estén hospitalizados, pero deben mantener reposo o vigilancia epidemiológica desde su hogar por indicación médica durante 14 días, reciben el 60%.
El 27 de marzo, la ministra de Finanzas y Precios, Meisi Bolaños, anuncia medidas para vigilar y controlar los precios, y la liberación del pago de los impuestos a las actividades del trabajo por cuenta propia. En el caso del sector estatal, se aprueba reducir la carga impositiva a las empresas afectadas en sus niveles de actividad por la actual situación, mientras que los trabajadores que reciban garantías salariales no estarán sujetos a impuestos sobre ingresos personales ni a contribución especial a la seguridad social.
Sumadas a las ya existentes en distintos países de América y África, Cuba envía brigadas médicas a Europa. Italia y Andorra reciben a los médicos cubanos que les ayudarán a combatir las alarmantes cifras de contagios y muertes. En distintos países (España, Francia, Bélgica, Argentina…) se suceden peticiones de distintas organizaciones para que sus gobiernos soliciten la ayuda de los cualificados profesionales de la salud cubanos.
A partir del lunes 30 de marzo los canales ‘Educativo’ y ‘Tele Rebelde’ de la Televisión Cubana transmitirán la programación educativa especial destinada a los alumnos de los diferentes niveles de enseñanza, mientras no acuden a las aulas, complementadas con las ‘teleclases’ del Ministerio de Educación (6).
El 31 de marzo, tras producirse el segundo caso de contagio ‘local’ del virus, comienza la fase de aislamiento total en la comunidad Camilo Cienfuegos (Pinar del Río), con 1.430 habitantes. Esta fase de aislamiento impide entrar y salir de la comunidad, supone un chequeo diario al 100% de la población y obligatoriedad de quedarse en casa y no acudir a los lugares de trabajo, así como el cierre lógico de bares, restaurantes, locales comerciales… Los casos sospechosos y/o confirmados son trasladados a centros de aislamiento. Los alimentos, medicamentos, elementos de higiene y aseo, etc. son llevados hasta los edificios para que la población no tenga que salir ni estar en contacto entre ellos.
Esta será la tónica a partir de ahora: Se establecerá el aislamiento total a las localidades, comunidades o barrios con una mayor circulación del virus, en función de cómo vaya aumentando el número de casos confirmados. De forma escalonada, se establecerán cuarentenas estrictas en las zonas con transmisión local del virus, así como la desinfección con cloro de las calles, paradas de ómnibus, lugares públicos, etc. La gestión de esta cuarentena corresponde al MINSAP y al sistema de ‘Defensa Civil’. El 23 de abril se pone en cuarentena la zona de La Ceiba (Guane), el 7 de abril algunos barrios y zonas de La Habana, el 15 algunas zonas de Holguín y Banes, el 22 algunas manzanas de Camagüey…
Desinfección de la calle Enramadas, en Santiago de Cuba. Fuente: Juventud Rebelde
Se intensifican las pruebas de diagnóstico y tests rápidos a pacientes sospechosos de padecer la enfermedad, así como a población que se encuentra en grupos de riesgo. El 28 de marzo se confirma la muerte del primer ciudadano cubano por COVID-19 (los dos anteriores habían sido un turista italiano y otro ruso). El 31 de marzo hay en la isla un total de 193 casos confirmados de contagio y 6 fallecidos y se decreta el cierre definitivo de las fronteras para la entrada de pasajeros, incluso para los ciudadanos cubanos residentes en el exterior.
Para el 7 de abril se informa de que no quedan en la isla extranjeros con menos de 15 días de estancia, a los que se ha tenido en observación y control para vigilar de cerca la aparición de nuevos casos. Se sigue trabajando ir agrupándolos a todos en hoteles.
En Abril comienzan a llegar donaciones de material sanitario donado por China, así como 100.000 test rápidos para detectar la enfermedad.
A distintos niveles (político, diplomático, cultural…) Cuba trata de llamar la atención de la comunidad internacional para que levante el bloqueo que le impide acceder con normalidad a insumos médicos, medicamentos, alimentos, etc. Siempre consideramos al bloqueo como un acto criminal que se ve agravado en estos tiempos de pandemia. Durante este tiempo de pandemia, las asociaciones de amistad con Cuba y partidos políticos estamos difundiendo los mensajes lanzados desde la cancillería cubana para conseguir el levantamiento definitivo del bloqueo.
A mediados del mes de abril, la empresa cubana BioCubaFarma anuncia que está trabajando en 15 proyectos distintos para tratar la COVID-19. Así mismo, asegura la producción suficiente de 22 medicamentos ya existentes usados en el tratamiento de la enfermedad. Se publica también un estudio que afirma que la tasa de pacientes tratados con su ‘Interferón Alfa 2b Humano Recombinante’ que evolucionan hasta el estado de gravedad es del 5,5%, mientras que esa misma cifra a nivel mundial se sitúa entre el 15 y el 20%. Así mismo, la tasa de mortalidad de los pacientes tratados con este medicamento desciende hasta el 0,9%, siendo del 6% a nivel mundial.
El 17 de abril se presenta el ‘Pesquisador virtual’ (disponible como página web o como app para los celulares y que ha sido desarrollada por la Universidad de Ciencias Informáticas (UCI) junto con el Ministerio de Salud Pública y el Ministerio de Comunicaciones) que permite que los usuarios puedan facilitar información directa sobre la aparición de síntomas, contactos con personas infectadas, realizar un primer autodiagnóstico respondiendo a unas preguntas…
La imagen habitual estos días es la de trabajadores no esenciales quedándose en casa para cumplir con el aislamiento social, personal sanitario y estudiantes voluntarios realizando miles de pesquisas activas (7) por todos los rincones del país y atendiendo a los sectores más vulnerables, voluntarios fabricando mascarillas (nasobucos) para repartir entre sus vecinos, responsables políticos y médicos informando (rueda de prensa diaria en el MINSAP)… En definitiva, la imagen de una sociedad solidaria e involucrada en salir de esta crisis con el menor costo humano posible. El trabajo conjunto de los CDR, la FMC, los sindicatos, el sistema de Defensa Civil… haciendo visibles los resultados de la colaboración y la solidaridad humana.
Realizando pesquisas activas en el lago Hanabanilla. Fuente: Vanguardia
Dentro de ese ambiente de hostilidad hacia Cuba que indicábamos al principio, el 30 de abril se produjo un ataque a su embajada en Washington, aunque afortunadamente sólo causó daños materiales. No debemos dejar de condenar estos actos tan graves y exigir que los responsables sean identificados y condenados para frenar esta escalada.
Este 1º de Mayo no han podido celebrarse los tradicionales y multitudinarios desfiles, pero deja la noticia del levantamiento de la cuarentena estricta a la comunidad Camilo Cienfuegos, tras 15 días seguidos sin nuevos casos de contagio, así como la cifra de 765 personas recuperadas (con un total de 1.611 infectados y 66 fallecidos) en todo el país. Estas cifras permiten afirmar que la situación está ‘controlada’, aunque siguen los llamamientos a no bajar la guardia y mantener la vigilancia. A pesar de la situación de confinamiento, miles de ciudadanos cubanos usan sus ventanas, balcones, fachadas y redes sociales para festejar el 1º de Mayo bajo el lema ‘Mi casa es mi plaza’.
Además de las constantes reuniones con los gobernadores de todas las provincias para analizar el resultado de las medidas aplicadas, la evolución de los casos de contagios, la planificación de futuras medidas, ver los fallos ocurridos, etc. (8), el presidente de la República de Cuba, Miguel Díaz–Canel Bermúdez, participará en la Cumbre Virtual ‘Unidos contra la COVID-19’, convocada por Azerbaiyán en su condición de presidente del Movimiento de Países No Alineados el próximo lunes 4 de mayo (9*).
Los más de 30.000 (en los próximos días saldrán nuevas Brigadas y se calcula llegar a los 2.000 que estarán específicamente dedicados a tratar la COVID-19 en todo el mundo) profesionales médicos y sanitarios cubanos que están cumpliendo una misión fuera del país suponen un ejemplo más del internacionalismo y los valores humanos que siempre han guiado a la revolución cubana.
Mapa de la cooperación médica de Cuba en el Mundo. Fuente: Bruno Rodríguez
Es necesario seguir denunciando el bloqueo que, en estos momentos, impide la normal entrada de insumos y material médico y sanitario a la isla, así como la exportación de medicamentos tan necesarios en muchos lugares del mundo. Los que pretenden minimizar los efectos del bloqueo sobre la economía cubana suelen ser los mismos que tratan de demonizar a los componentes de las Brigadas Médicas con falsas acusaciones y mentiras. Son los responsables de políticas anti-sociales allí donde gobernaron (Aznar, Macri, Bullrich, Piñera…) y lo único que hacen es defender sus intereses de clase, (pretendiendo que en sus sociedades capitalistas los trabajadores abandonen la cuarentena y sigan produciendo, aún a costa de sus vidas), así como tratar de impedir por todos los medios que Cuba pueda desarrollar su modelo socialista y siga siendo un ejemplo para todos los que luchan por un mundo distinto, más justo y más humano. No sin razón, Fidel definió al bloqueo como ‘El arma del hambre’, un miserable acto que pretende revertir, a base de privaciones, la voluntad de un pueblo digno que no se doblegó nunca ante la bota del imperio y que sigue defendiendo su independencia y soberanía.
La OMS lleva tiempo usando la palabra «infomedic» para referirse al exceso de información (mayoritariamente falsa), su rápida propagación entre individuos y medios de comunicación, y a la consecuente desinformación a escala masiva.
Las «fake news» encontraron un ecosistema perfecto para multiplicarse con la pandemia del Covid19 hecho favorecido desde que en 2006 las empresas de RRSS cambiaron los algoritmos de jerarquización de los mensajes.
Recursos Como saber defenderse de esta otra pandemia desinformativa, con el pánico general creado por la pandemia millones de personas buscan desesperadamente en sus pantallas datos sobre el desconocido coronavirus, al ciudadano le llegan diariamente una abrumadora cantidad de noticias falsas, las » burbujas «. Frente a la difusión de rumores y noticias contenidos falsos en RRSS y saber discernirlas y denunciarlas existen plataformas de verificación que están a nuestra disposición gratuitamente como:
-En España: Maldita.es (1) y Newtral.es (2). -En EEUU: FactCheck.org (3), NewsGuard(4) y PolitiFact.com (5); la #CoronavirusFacts / #DatosCoronaVirus (6) dirigida por la IFCN,International Fact-Checking Network (Red Internacional de Verificación de Hechos) que une a más de 100 plataformas de hechos en 70 países y 40 idiomas de intercambio y la traducción de los hechos relacionados. -En América Latina la LatamChequea (7) reúne a una veintena de medios de comunicación de quince países de América Latina.
Para verificar la veracidad de cualquier fotografía difundida por RRSS tenemos herramientas gratuitas de búsqueda inversa de imágenes. [En términos técnicos, la búsqueda inversa de fotografías funciona mediante una técnica de consulta denominada recuperación de imágenes basada en contenido (CBIR), también conocida como consulta por contenido de imagen (QBIC) y recuperación de información visual basada en contenido (CBVIR), para aplicar la visión de ordenador en la recuperación de imágenes digitales de internet basadas en modelos matemáticos] Como son: TinEye (8); Google Reverse Image Search; Smallseotools (9); FotoForensics (10) que permiten importantes verificaciones como saber cuál es la fuente original de la imagen, si ya se publicó anteriormente, qué otros medios ya la difundieron, si se manipuló y si se retocó el original.
Para detectar los falsos vídeos que tanto abundan igualmente, podemos recurrir a a) InVid,(11) disponible para los navegadores Google Chrome y Mozilla Firefox, que permite descifrar vídeos manipulados. b) Reverso (12), proyecto colaborativo en el que participan Chequeado (13) AFP Factual (14), First Draft (16 ( y Pop-Up Newsroom (17) en que podemos detectar los falsos vídeos virales de la web.
¿Estrategias de adoptar para evitar el contagio desinformativo? En principio, consumir recursos de calidad, no cantidad. Consumir lo generado por fuentes confiables como la pequeña guía de María de los Ángeles Lasa: «Infodemia en tiempos de pandemia» (17) o el diálogo entre investigadores del rol de la comunicación en las sociedades contemporáneas con Télam sobre las formas de construcción de sentido en un escenario de proliferación informativa(18). Ya no hay excusa para dejarse engañar.
El capitalismo se asienta y estabiliza a partir de la violencia, ya sea ésta bien monetaria y especulativa, estructural o militar. Dados estos poderosos “instrumentos operativos” de los que históricamente ha echado mano el sistema, no podemos ni debemos subestimar la capacidad del viejo capitalismo para “resetearse” y restablecer su frágil estabilidad. Por ello, suena precipitado anunciar su pronto final como vaticinan algunos hermeneutas.
Como resultado de la aplicación de las políticas neoliberales durante las décadas de 1980, 1990 y 2000 —particularmente la liberalización y desreglamentación del sector financiero, así como los procesos de privatización y apertura externa de las economías—, los mercados financieros han experimentado un trepidante desarrollo y una fuerte internacionalización. Las cifras que expresan el dominio del sector financiero son elocuentes: «Entre 1986 y 2004 el PIB mundial se multiplicó por 3 y las exportaciones de bienes y servicios por 5, mientras que las emisiones internacionales de títulos (deuda y acciones) se multiplicaron por 7, los préstamos bancarios internacionales por 8, el intercambio medio de divisas por 9, y el mercado de productos derivados por 98″.» De este modo, la dimensión de estos mercados ha llegado a ser enorme, muy superior en ocasiones a la de la propia actividad productiva a la que supuestamente financian. Así, por ejemplo, a mediados de la década de 2000 el volumen de divisas negociadas en un solo día era 60 veces superior a la cifra de importaciones mundiales diarias, y 800 veces superior al volumen de inversiones extranjeras directas que se efectúan en un día.» (1)
Y cuando el sistema financiero no puede ya resolver sus propios problemas derivados por el estallido de las burbujas financieras que la compulsiva especulación desenfrenada desata, entonces el banco de la Reserva Federal (FED) acude en su auxilio. Con su infinita capacidad para emitir papel moneda la FED no puede quebrar. Una de sus principales funciones es inyectar liquidez al mercado, y ello incluye rescatar bancos y corporaciones en quiebra (en particular, las entidades públicas o privadas de mayor peso, ya sea a través de bonos, préstamos de emergencia a muy bajo interés y mediante garantías especiales, o a través de la emisión de “papelitos de colores”, como Lenin solía llamar al papel moneda inorgánico, al papel moneda sin ningún respaldo en algún valor real de aceptación general. (2)
La historia económica de EEUU y Europa Occidental nos muestra que cuando la recesión es demasiado severa y se torna en una profunda depresión (como la de 1929), que ni Wall Street ni la FED pueden resolver, entonces aparece el Pentágono, para poner en marcha la maquinaria de guerra como medio de reactivación de la economía. Las dos grandes guerras del siglo XX estuvieron antecedidas por fuertes problemas recesivos de la economía mundial, y por una intensa pugna entre potencias por el dominio de mercados internacionales. Es la guerra interviniendo en los problemas de mercados.
El problema fundamental del capitalismo global en estos momentos, es la incapacidad del sistema financiero especulativo para reconectarse con la esfera real de la economía, con esa dimensión real y concreta del trabajo productivo (la cual Wallerstein diferencia del supra-capitalismo al denominarle el “mercado”), el sistema puede echar mano de la violencia «estructural» con la quiebra en serie de numerosas empresas y del desempleo masivo; el masivo endeudamiento de economías nacionales en apuros a cambio de más privatización y más extractivismo de recursos naturales, así como también echar mano del ya mencionado pentagonismo, bajo la forma de despliegue del expansionismo militarista, en términos presupuestarios y de presencia operativa a través de bases y movilizaciones de tropas en múltiples regiones del mundo (alrededor de Irán, Venezuela) e invasiones (Irak, Libia, Siria)
La sobresaturación del sector financiero con valores ficticios, entre 20 y 40 trillones de dólares según calculan analistas especializados (3), no resuelve el problema del enorme déficit fiscal de EEUU, calculado sólo para este año en 3.8 billones de dólares adicionales, ascendiendo en total a la astronómica cifra de $ 984 billones (4), en camino de representar alrededor del 18.7 del PIB de EEUU, la tasa de déficit público más alta desde la Segunda Guerra Mundial (5)
DOS AJUSTES ESTRUCTURALES
1. El programa del «Structural Adjustment Program» (SAP) del FMI-BM a nivel de países en desarrollo endeudados de los 80s con las medidas de austeridad masivas propiciaron el colapso de los salarios reales. Se impusieron amplios programas de privatización. Estas reformas económicas mortales, aplicadas en nombre de los acreedores, siempre provocaron el colapso económico, la pobreza y el desempleo masivo. La hegemonía del dólar fue impuesta.
2. Bajo la crisis de COVID-19 de un solo golpe se provoca una operación, el «Ajuste Global» (GA) de la estructura de la economía mundial, se desencadena un proceso mundial de bancarrota, desempleo, pobreza. Es neoliberalismo al enésimo grado.
Esta operación de cierre afecta las líneas de producción y suministro de bienes y servicios, actividades de inversión, exportaciones e importaciones, comercio mayorista y minorista, gastos de consumo, cierre de escuelas, colegios y universidades, instituciones de investigación, etc…A su vez, conduce casi de inmediato a un desempleo masivo, quiebras de pequeñas y medianas empresas, un colapso del poder adquisitivo, pobreza generalizada y hambruna.
¿CUI BONO? ¿Cuál es el objetivo subyacente de esta reestructuración de la economía global, sus consecuencias? -Una concentración masiva de riqueza y capital corporativo. -La desestabilización de las pequeñas y medianas empresas en todas las áreas principales de la actividad económica, incluida la economía de servicios, la agricultura y la manufactura. -Facilita la posterior adquisición corporativa de empresas en quiebra -Deroga los derechos de los trabajadores. -Desestabiliza los mercados laborales. -Crea desempleo masivo. -Comprime los salarios (y los costos laborales) en los llamados «países desarrollados» de altos ingresos, así como en los países en desarrollo empobrecidos. -Conduce a una escalada de la deuda externa. -Facilita la posterior privatización.